Río Chillar - Lomas del Imán

Río Chillar - Lomas del Imán


Nerja, Málaga


DESCRIPCIÓN


El largo recorrido de este itinerario es, sin embargo, bastante simple y sin apenas pendiente pues se trata de seguir el curso del Río Chíllar hasta su cabecera. El cerrado cauce obliga a caminar largos tramos por el agua, extremo que obliga a realizarlo sólo en verano. Los primeros trayectos son muy concurridos y limitados, mientras que el curso alto es poco frecuentado y más peligroso, sobre todo por su aislamiento y acusados desniveles.
De este modo, partiendo de Nerja y siguiendo el curso del río, aprovechando los numerosos puntos secos llenos de aluvión, alcanzamos la Central Eléctrica, desde donde pronto se llega a una zona del río que se encuentra profunda y estrechamente encajado, conocida como Los Cajorros, donde necesariamente tenemos que chapotear durante un buen trecho. Siempre río arriba, encontramos tras un largo recorrido la zona de La Presa, accesible desde el Collado de los Apretaderos y Fuente del Esparto, y desde Frigiliana por el Camino del Imán. Este último nos sirve de continuación, ahora desviándose hacia el este del cauce, e iniciando un notable ascenso que alcanza el Cortijo del Imán (710 m.), en una pradera llana situada en la base de los Tajos del Sol y el Cerro de Tres Lindes, que separa los municipios de Nerja, Frigiliana y Cómpeta. Desde allí podemos seguir avanzando hacia la cabecera del Chillar, por una vereda en su margen izquierdo, hasta alcanzar la Loma del Imán, en cuyo entorno existen minas abandonadas, y donde cruzamos el río, ya en un carril en estado de abandono, a unos 930 m. de altitud. Este paraje es el pie del Puerto de la Ventosilla, el Refugio del Cuervo y el Cerro Navachica, y aquí situamos el final de este itinerario. El recorrido de vuelta lo hacemos por el mismo camino. 

Río Chíllar
 

El río Chíllar es un río de largo recorrido cuyo nacimiento se encuentra en una cabecera abierta en forma de abanico, en la que se eleva la peña Piedra Sillada. En su trayecto, hunde su cauce a través de los mármoles de la sierra, formando cañones estrechos, hasta que finalmente el valle se abre al llegar a la Vega de Nerja, uniéndosele en este punto el río Higuerón antes de desembocar en el mar. La erosión ha permitido labrar un valle encajado con escasa pendiente, dando lugar a un trazado sinuoso en cuyo lecho abundan cantos rodados. En un primer tramo, el río presenta un amplio valle jalonado por cornisas de los depósitos de conglomerados, que forman covachas o cuevas que han sido utilizadas como refugio o redil para ganado. En los bordes del cauce podemos contemplar pequeñas terrazas formadas igualmente por conglomerado poco cementado. En el punto final de esta zona encontramos la Fábrica de Luz.
La vegetación dominante en el curso del río Chillar está representada por un adelfar en el que, además de adelfas y zarzas, podemos hallar rosales, alcandoreas, tarajes, mimbreras, sauces, cañas, brezos y carrizos. Las laderas del valle presentan un pinar de pino carrasco, junto a un matorral de bojes y revientacabras. En la cascada se desarrollan higueras, adelfas, zarzas, brezos, rosales, juncos y cañaverales. En los alrededores de la Fábrica observamos un eucaliptal, junto a algunos cipreses, algarrobos e higueras y en la orilla del río encontramos hierbabuenas.
Entre los reptiles hay que mencionar la culebra de agua, la culebrilla ciega y el lagarto ocelado. Entre las aves podremos observar especies como el cernícalo, la abubilla, el mochuelo, el arrendajo, la lavandera cascadeña, el ruiseñor, el verdecillo, el pinzón, el  herrerillo, la collalba rubia  y el mirlo. Entre los mamíferos hay que mencionar la presencia de zorro, la gineta, el jabalí, el tejón, la ardilla, el erizo y la musaraña. 

Los Cajorros
 

Después de la Fábrica, el valle se hace de pronto mucho más encajado, formando una garganta muy estrecha que incluso es más cerrada por arriba que cerca del lecho, de manera que en ocasiones la distancia entre ambas paredes no supera los 1,5 metros. Para su recorrido es necesario meterse en el agua, ya que las orillas son dos paredes verticales que no permiten tránsito alguno. Son el resultado de la erosión. La estrechez de la garganta, que a veces prácticamente se cierra por arriba mientras que se ensancha por debajo, junto a la ausencia de rastros de terrazas cementadas en las paredes a más de 2 metros de altura, nos hace suponer que en este tramo el río desaparecía bajo las rocas siguiendo un curso subterráneo a través de una galería descendente hasta salir por el lado opuesto y que posteriormente se abriera esta garganta.
La flora en esta zona es muy escasa, y en cuanto a la fauna podemos destacar, en el grupo de los reptiles, la culebra de agua, y en el de las aves destacan especies como el cernícalo, el avión, la lavandera blanca el ruiseñor, el pinzón, el carbonero, la collalba rubia, la curruca cabecinegra y la collalba negra. 

La Presa
 

Tras unas tres horas de marcha, alcanzamos una zona muy apreciada por los excursionistas conocida como la Cascada. Esta es una de los más destacables de una serie de saltos en el curso del río, con unos 3-4 m de altura, que cae en un pilón y hace las delicias de los bañistas. Desde aquí, abandonamos el río y buscamos una senda por la ladera izquierda del río, entre los pinos, salvando un enorme terraplén producido por una avalancha de rocas sueltas y a unos quince minutos llegamos a una zona conocida como la Presa, lugar donde se acumulaba el agua el río Chillar para conducirla mediante una acequia hasta el lugar del Salto Grande, que accionaba la turbina de la Fábrica de Luz.
La vegetación de la zona es un pinar de pino carrasco con algunos pinos resineros, cubriendo las laderas del valle, bajo el que crece un matorral espeso de lentiscos y bojes. Entre los reptiles, las especies más destacables son la culebra de collar, culebra de escalera y la culebra bastarda. Entre las aves, podremos observar especies como el águila perdicera, el búho real, el cárabo, la chova piquirroja, la paloma torcaz, la lavandera cascadeña, el ruiseñor, el avión roquero, la collalba negra, el mirlo, el carbonero, el herrerillo, el papamoscas gris y la curruca cabecinegra. De los mamíferos hay que mencionar el zorro, la garduña y el jabalí, siendo posible observar en ocasiones cabras monteses. 

Cortijo del Imán
 

Tras un recorrido por el valle encajado del Chíllar, llama la atención la apertura de la zona que corresponde a su cabecera. Está rodeada de paredes prácticamente verticales de alturas que superan los 1000 m, como el imponente Tajo del Almendrón, que se eleva a nuestro izquierda, o los Tajos del Sol, paredes extra plomadas impresionantes. En este lugar aparece una pradera aprovechada como pastos para el ganado. De hecho actualmente es una zona frecuentada por las cabras monteses, que encuentran en este lugar pastos abundantes. 
  

Loma del Imán
 

Finalmente nos dirigimos al mismo nacimiento del rio Chíllar, a los pies de Piedra Sillada, en una zona conocida como Loma del Imán. Por todas partes se advierten pequeñas torrenteras de piedra, que forman al final abanicos o conos de deyección. En esta zona hay algunas bocas de mina abandonadas y una antigua fábrica de tabaco. Próxima al límite interprovincial es una de las localidades más meridionales de pino lancio, especie muy rara en la Sierra de Almijara. La vegetación es un aulagar con jarillas, además de lastoncillos y romeros.

En cuanto a la fauna y del grupo de los reptiles, podemos advertir la presencia de la coronela meridional, la víbora hocicuda, el lagarto ocelado y la culebra bastarda. De la comunidad de aves destacamos la presencia del halcón peregrino, el cernícalo, el águila perdicera, la chova piquirroja, la alondra, el pardillo, la tarabilla, el escribano montesino y la curruca rabilarga. No resultará difícil detectar la presencia de algún pequeño grupo de cabras monteses.

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