La tradición alfarera de La Alpujarra de Granada

Situada en la parte suroriental de la provincia de Granada, la Alpujarra de Granada es, sin lugar a dudas, uno de los espacios naturales más bellos no solamente de nuestro país, sino también de Europa. Y es que el propio entorno en el que se encuentran situados sus pequeños pueblos blancos, su arquitectura popular, sus calles y sinuosas escalinatas y las tradiciones y costumbres que se conservan desde hace siglos son un auténtico reclamo para los miles de turistas que la visitan cada año. Por este motivo, La Alpujarra es uno de los destinos que ningún amante del turismo rural debería perderse. Un verdadero viaje al pasado a través de la morfología y el aspecto de sus calles por las que hace varios siglos paseaban los musulmanes.

Pero además, si decides alquilar casa rural en La Alpujarra te darás cuenta del importante papel que sigue jugando la artesanía en la región. Y es que la artesanía en La Alpujarra no es solamente una expresión cultural, sino un fiel reflejo de la necesidad de estos pueblos que debido su aislamiento se han visto obligados a ser autosuficientes. Así pues la artesanía ha contribuido desde siempre a paliar los efectos negativos que producía el aislamiento impuesto por su peculiar orografía. Todo lo que se necesitaba en un hogar podía ser fabricado por las propias familias en sus casas o por los talleres de la comarca. 

Por lo general la alfarería alpujarreña se limitaba a las vasijas y utensilios de barro cocido con decoración sencilla para ser utilizadas en casas y cortijos: cántaros, botijos, asadores de castañas, lebrillos, maceteros, ollas, anafres, etc.

En concreto la alfarería, de origen nazarí, tiene personalidad propia en estas tierras altas. Y aunque cada vez quedan menos talleres alpujarreños, ver cómo sus artesanos continúan produciendo la cerámica a mano con las técnicas de antaño y en hornos de leña que se remontan a la época islámica supone toda una experiencia. Prueba de la tradición alfarera que ha caracterizado a sus pueblos durante tantos siglos. 

No obstante, al igual que en otras zonas de nuestro país, la filosofía del consumismo y la extensión de las redes de distribución han hecho que esta actividad haya ido desapareciendo en gran medida con respecto a décadas atrás. Aunque afortunadamente, gracias al auge experimentado por el turismo rural en los últimos años, los trabajos y la artesanía local ha comenzado a recuperarse. 

En estos talleres que todavía hoy se encuentran en activo pueden encontrarse distintas variedades de cerámica como azulejos, cántaros, platos y jarras en diferentes estilos: andalusí, de reflejo metálico, la de cuerda seca y la propiamente granadina. Siendo los colores más representativos los verdes y azules que adornan los motivos de los productos que se fabrican: granadas, pájaros y flores.

Si estás interesado en conocer más sobre la tradición alfarera de La Alpujarra, puedes visitar la zona de Órgiva, donde Rafael Orellana sigue fabricando sus utensilios con procedimientos nazarís exactamente como los de hace siglos. En esta zona puedes encontrar una gran variedad de casas rurales  donde alojarte dotadas de todas las comodidades para que puedas disfrutar de los espacios naturales de la zona y ahondar en las costumbres y tradiciones de los pueblos de La Alpujarra que parecen haberse detenido en el tiempo para que hoy podamos disfrutar de su singularidad y su marcada personalidad.

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