Forman parte de un complejo, emplazado en la ruta de los pueblos blancos a caballo entre las provincias de Málaga y Cádiz, adosada al impresionante Tajo Algarín, refugio del tempranillo (pequeño museo en su casa del Gastor) y de águilas y buitres, dominando el valle de los dólmenes con unas vistas espectaculares de la sierra de Grazalema. Repartidas en una finca de 25 hectáreas de monte frondoso. El silencio y la tranquilidad absoluta son el complemento a la contemplación de uno de los lugares más hermosos de Andalucía.
La disposición de las casas y la decoración están muy cuidadas y respetan la intimidad El complejo dispone de una pista de tenis con raquetas y pelotas disponibles.
Conjunto de cuatro casas individuales, cada una de ellas dispone de un dormitorio con cama de matrimonio, un salón con chimenea, un baño y una cocina totalmente equipada.
En el exterior comparten barbacoa y piscina de 18 m de largo por 6 m de ancho.